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Leguminosas |
| La familia Leguminosae o Fabaceae encuandra especies
de gran importancia en alimentación humana y animal. Muchas de ellas,
como Phaseolus vulgaris en Mesoamérica, han formado parte
por milenios de la cultura de diferentes pueblos. Es la tercera familia
en número de especies (unas 18.500), después de las Compuestas
y Orquidiaceas. Están distribuidas en más de 650 géneros
y se pueden encontrar en los más variados habitats, desde el ártico
al trópico. Engloba árboles, arbustos y herbaceas repartidos
en tres subfamilias, Cesalpinioideae, Mimosoideae y Papilionoideae. Su capacidad
de fijar nitrógeno en simbiosis con Rhizobium es una característica,
que aunque no general, le confiere bastante interés desde el punto
de vista de la colonización de suelos pobres, de la mejora o regeneración
de los degradados, y de su utilización en prácticas agrícolas,
como la rotación de cultivos, la entre siembra o el abonado en verde,
sin olvidar su papel en alimentación humana y animal gracias a su
alto contenido en proteínas. La formación de nódulos,
la mayoría de las veces en las raíces, donde se lleva a cabo
la fijación, se da en casi todas las papilionoideas (93 por ciento
de los géneros y 99 por ciento de las especies), en bastantes mimosoideas
(88 por ciento de los géneros y 97 por ciento de las especies), y
bastante menos en las cesalpinoideas (5 por ciento de los géneros
y 21 por ciento de las especies). No se saben todavía las bases de
este comportamiento diferencial, pero no pasará mucho tiempo para
que se termine con esta ignorancia, gracias al conocimiento actual sobre
la interacción molecular microbio-planta en esta simbiosis mutualista.
Para conocer más: Allen, O.N. and Allen E:K. 1981. The Leguminosae. MacMillan Publishers Ltd. London (RU). Sprent, J.I. 2001. Nodulation in legumes. Royal Botanic Gardens, Kew (RU), |