Fijación Biológica de Nitrógeno:   Información complementaria

  Micorrizas  

La inmensa mayoría de las plantas viven asociadas en forma de simbiosis mutualista con ciertos hongos del suelo que colonizan la raíz sin causar daño a la planta, sino múltiples beneficios. En esta simbiosis, llamada micorriza (hongo-raíz), se reconocen cinco tipos diferentes según su estructura e interacción con la planta. Entre ellos las más importantes son las ectomicorrizas, formadas por la asociación de basidiomicetos y ascomicetos con pinos, hayas, quercineas, abetos, abedules, sauces, olmos, etc., y las micorrizas arbusculares (MA), endomicorrizas formadas por la asociación de zigomicetos microscópicos (Glomeromicetos) con más del 80 por ciento de las plantas, en las que se incluyen herbáceas, arbustivas o árboles. Las MA son características de prácticamente todas las plantas de interés agronómico y de los arbustos típicos de ecosistemas mediterraneos. En estas micorrizas las hifas penetran en el interior de las células corticales, mientras que en las ecto quedan un los espacios intercelulares.
Esta simbiosis, de acuerdo con los registros fósiles, es más antigua que la establecida entre Rhizobium y leguminosa (65 millones de años), pues aparecen ya con las primeras plantas de las que se tiene conocimiento, por lo que se le puede atribuir una antigüedad de unos 400 millones de años.
Esta asociación permite a la planta la exploración de un mayor volumen de suelo gracias a la maraña de hifas que se forma alrededor de la raíz, de tal forma, que en el caso de las MA se puede calcular un metro de ellas por cm de raíz. Tales hifas conectan el suelo con el interior de las células radicales donde intercambian los nutrientes obtenidos por compuestos orgánicos de la planta que necesita el hongo para su desarrollo. La red de micelio externo que coloniza el suelo es, por tanto, un complemento del sistema radical y es altamente efectivo en la adquisición de nutrientes minerales poco móviles, como el fosfato. Las micorrizas, además, mejoran el enraizamiento de las plantas y la estructura del suelo, las protegen frente a estreses bióticos y abióticos, etc. Muchas especies vegetales, algunas de tanta importancia agronómica como olivo o naranjo, o ecológica, como los arbustos en sistemas naturales, son micorriza dependientes de tal forma que no se desarrollan adecuadamente si la simbiosis no se ha establecido.
(Contribución de J.M. Barea. CSIC. Granada)